Alquiler temporal o turístico en Madrid: cuál te conviene según tu piso
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Ocupación, temporada y lo que Hacienda te sigue cobrando en España por alquilar tu apartamento turístico en Dubái. Datos de mercado y la letra pequeña, con fuentes.
Leticia Heres · · 8 min de lectura
Un propietario o inversor español que compra en Dubái suele llegar con dos ideas fijas: que allí la ocupación es altísima y que no se pagan impuestos. Las dos son medias verdades, y las dos conviene aclararlas antes de firmar nada, porque de ellas depende lo que de verdad te acaba quedando en el bolsillo.
La demanda sí es real. Dubái cerró 2025 con 19,59 millones de visitantes internacionales, un 5% más que el año anterior, y una ocupación hotelera media del 80,7%, según las cifras oficiales de turismo del emirato. Y no es un pico aislado: esa ocupación venía del 78,2% de 2024, y los ingresos por habitación de hotel disponible subieron un 11% en el año, hasta 467 dírhams, según esa misma fuente. El mercado gana precio, no solo visitantes. Sobre esa base, la rentabilidad bruta de un apartamento en alquiler corto puede llegar al 9% en las zonas más demandadas, según Property Finder. Ese 9% es el techo, no la media, y el neto —después de la licencia, la gestión, la limpieza y los meses flojos— se queda bastante por debajo.
Y la parte de los impuestos tiene truco. En Emiratos tu piso no paga impuesto sobre la renta, pero si tú vives en España, Hacienda te lo cobra igual. Lo vemos al final, porque es la sorpresa que más dinero mueve y la que casi nadie te cuenta antes de comprar.
El dato que circula es la rentabilidad bruta, y es el que menos te dice. Lo útil es saber qué partidas se comen la diferencia hasta el neto, que es lo que de verdad ingresas. Estas son las que más pesan en un holiday home de Dubái:
Para un inversor, la decisión previa es qué tipo de alquiler monta. Frente a una larga temporada con un inquilino fijo, el holiday home es la opción con más techo de ingresos en Dubái: la rotación corta deja subir la tarifa en los meses fuertes. El propio portal que publica ese 9% de bruto lo dice sin rodeos: en Dubái el alquiler corto renta más que el arrendamiento de larga temporada, donde el inquilino fijo te da un ingreso estable pero más bajo y sin forma de subir la renta cuando la demanda aprieta en invierno. A cambio exige mucha más operativa y asume los huecos del verano. Esa es la disyuntiva real, y la respuesta depende de cuánto estés dispuesto a gestionar o a delegar, no de qué cifra suene mejor en un folleto.
La ocupación se sostiene con la nota del huésped, y ahí es donde se nota si hay alguien detrás del piso. En el conjunto de viviendas que gestionamos, la valoración media del huésped va de 7,8 sobre 10 en Booking a 8,8 en Airbnb. Esa nota alta no está de adorno; es la que mantiene el alojamiento arriba en los buscadores de las plataformas, y eso es lo que llena el calendario en los meses en que la demanda aprieta. Si quieres una estimación de lo que daría tu caso concreto, te decimos qué esperar antes de que firmes nada.
Esta es la que descoloca a quien viene del alquiler turístico en la costa española. Aquí el verano es la temporada alta; en Dubái, es el mes muerto. De junio a agosto el calor supera de largo los 40 grados y la demanda se desploma, así que es cuando las tarifas caen y hay que bajar precio para no tener el piso vacío.
La temporada buena es el invierno. De noviembre a marzo el clima es suave, llegan las ferias y los grandes eventos, y es cuando el apartamento rinde. Diciembre de 2025 fue, de hecho, el primer mes de la historia de Dubái con más de dos millones de visitantes en un solo mes. Abril, mayo, septiembre y octubre son meses de transición: ni lo uno ni lo otro.
Para ti esto cambia dos cosas. La primera, que no puedes calcular la rentabilidad anual repartiendo los ingresos por igual entre los doce meses: el grueso se concentra en medio año. La segunda, que la estancia media es corta —en nuestras viviendas ronda las cinco noches— así que el negocio depende de encadenar reservas sin huecos, y eso se nota sobre todo cuando la demanda baja. Un piso que en temporada alta se llena solo, en verano necesita que alguien ajuste el precio cada semana.
En Dubái el alquiler turístico está regulado, y alquilar sin el permiso es ilegal, sin medias tintas. El organismo que lo concede es el Department of Economy and Tourism (DET), que exige un permiso de holiday home por cada unidad antes de poder anunciarla. La gestión es en línea, a través de su portal, y el permiso hay que renovarlo.
Hay además una tasa turística por noche ocupada, el llamado Tourism Dirham, que el gestor recauda del huésped y liquida con DET cada mes. No es un importe grande por noche, pero se suma a lo largo del año y entra en la cuenta del neto. (Autoridad y requisitos consultados en octubre de 2026; las tarifas exactas están publicadas en la web de DET, que es la que manda.)
Si ya tienes el apartamento comprado o estás en ello, el trámite del permiso es el primer paso operativo real, y lo contamos con detalle en nuestra guía de la licencia de holiday home en Dubái. Hacerlo mal, o no hacerlo, te deja fuera de las plataformas serias y expuesto a sanción.
Esta es la parte que más se malinterpreta, así que conviene decirla sin rodeos. Que en Emiratos no exista impuesto sobre la renta de las personas físicas no significa que ese alquiler quede libre de impuestos. Si tú eres residente fiscal en España, la Agencia Tributaria te hace tributar por tu renta mundial, y eso incluye lo que ganes con un piso en Dubái. Se declara en el IRPF como un rendimiento más.
Existe un convenio entre España y Emiratos para evitar la doble imposición, firmado en Abu Dabi en 2006 y en vigor desde el 2 de abril de 2007 (BOE-A-2007-1343). Pero ese convenio evita que pagues dos veces por lo mismo; no te exime de declarar en España. Dicho de otro modo: como en Emiratos no pagas renta, no hay impuesto que descontar, y el alquiler tributa en España casi como si el piso estuviera aquí.
Hay un trámite más que no se puede olvidar. Si tu patrimonio inmobiliario en el extranjero supera los 50.000 €, tienes que presentar el modelo 720, la declaración informativa de bienes fuera de España. Un apartamento en Dubái normalmente pasa ese umbral de sobra. El 720 no paga impuestos por sí mismo, pero no presentarlo trae problemas.
Aquí no te vamos a interpretar tu caso: cada situación fiscal es distinta y eso lo ve tu asesor. Lo que sí hacemos es avisarte de que esta parte existe antes de que la descubras con la declaración encima, porque es justo la que puede convertir un buen número bruto en uno mediano. Si estás montando la operación, cuéntanos tu caso y te decimos qué tener atado antes de dar el paso.
Comprar en Dubái desde España es la parte fácil; lo difícil empieza el día que el piso está listo para alquilar y tú estás a cuatro mil kilómetros y cinco husos horarios de distancia. El huésped escribe a las once de la noche hora de allí, que es media tarde aquí, y necesita respuesta ya. La limpieza tiene que estar coordinada entre salida y entrada el mismo día. El precio hay que moverlo cada semana para no regalar noches ni quedarse corto.
Esa operativa es la que marca la diferencia entre el 9% teórico y lo que de verdad ingresas, y es la razón por la que la mayoría de los propietarios e inversores que viven fuera terminan delegándola. Cómo se organiza eso a distancia lo contamos en detalle en cómo gestionar tu alquiler turístico en Dubái viviendo en España, y lo que cubre nuestra gestión allí está en la página de Dubái.
Sí. En Dubái el alquiler turístico de corta estancia exige un permiso de holiday home por cada unidad, que concede el Department of Economy and Tourism (DET) a través de su portal en línea. Alquilar sin ese permiso es ilegal y te deja fuera de las plataformas serias. El permiso hay que renovarlo, y se suma una tasa turística por noche ocupada, el Tourism Dirham, que se liquida con DET cada mes.
En Dubái la temporada alta es el invierno, de noviembre a marzo, cuando el clima es suave y llegan las ferias y los grandes eventos. El verano, de junio a agosto, es la temporada baja: el calor supera los 40 grados y la demanda cae, así que hay que bajar las tarifas. Abril, mayo, septiembre y octubre son meses de transición. Es justo lo contrario que en la costa española.
Sí, si eres residente fiscal en España. Emiratos no cobra impuesto sobre la renta de las personas físicas, pero España grava la renta mundial de sus residentes, y ese alquiler se declara en el IRPF. El convenio entre España y Emiratos evita pagar dos veces, no exime de declarar. Además, si tu inmueble en el extranjero supera los 50.000 €, tienes que presentar el modelo 720.
El holiday home tiene más techo de ingresos que un alquiler de larga temporada en Dubái, porque la rotación corta permite subir la tarifa en los meses fuertes, con una rentabilidad bruta que puede llegar al 9% en zonas prime. A cambio exige mucha más gestión y asume los huecos del verano. La larga temporada rinde menos, pero es más estable y casi no da trabajo.
Puedes, pero la operativa diaria —atención al huésped a cualquier hora, coordinar limpiezas el mismo día, mover el precio cada semana— es un trabajo en sí mismo con cinco husos horarios de por medio. Esa gestión es la que separa el 9% teórico de lo que de verdad ingresas, y es la razón por la que la mayoría de los propietarios e inversores que viven fuera la delegan en una gestora sobre el terreno.

Te decimos qué renta puede dar tu vivienda, qué hay que poner a punto antes y de qué nos encargamos nosotros. Sin coste y sin compromiso.