Gestión y rentabilidad

Alquilar tu piso turístico: qué ocupación y qué rentabilidad esperar de verdad

Antes de poner tu piso en alquiler turístico, mira la ocupación real: en España los apartamentos turísticos llenaron el 33,7% de sus plazas en diciembre y el 41,2% en junio. Te contamos qué esperar y qué mueve la cuenta.

Leticia Heres · · 7 min de lectura

Tienes un piso parado, o uno que te renta poco en alquiler tradicional, y te preguntas si pasarlo a turístico compensa. La respuesta honesta empieza por el número que casi nadie te pone delante: la ocupación. En diciembre de 2025, los apartamentos turísticos de España tuvieron ocupadas el 33,7% de las plazas que ofrecían, según la Encuesta de ocupación en alojamientos turísticos del INE; en junio de ese año llegaron al 41,2%. Un piso turístico no se alquila los 365 días del año, y ahí está la mitad de la cuenta.

La otra mitad es lo que cobras cuando sí está ocupado y lo que te cuesta tenerlo listo entre un huésped y el siguiente. Esa combinación —noches vendidas, precio por noche y costes de operar— es la que decide si el turístico te renta más que el tradicional o menos. No hay un porcentaje mágico que valga para todos los pisos, y quien te lo prometa sin preguntarte por el tuyo te está vendiendo humo.

Con eso claro, alquilar un piso turístico tiene tres partes: poner el inmueble en regla, publicarlo y fijar precios, y gestionar cada estancia. Te las contamos por orden, con los datos de lo que de verdad pasa en una cartera en marcha.

¿Cuánto se ocupa de verdad un piso turístico?

La ocupación turística es muy estacional, y esa es la diferencia más grande frente al alquiler de siempre, donde cobras los doce meses. Los datos del INE de 2025 lo dejan a la vista: 41,2% de las plazas ocupadas en junio frente a 33,7% en diciembre. Y esas son medias nacionales; en destinos de costa como Canarias el verano se dispara, mientras que una capital de interior vive de puentes, ferias y viajes de trabajo.

En nuestra cartera se repite el mismo pulso. Las reservas se concentran de marzo a septiembre —entre 229 y 285 reservas al mes, medidas sobre más de 2.000 estancias— y caen a mínimos en noviembre, diciembre y enero, donde algunos meses no llegan a treinta. Si haces tu cuenta con los ingresos de agosto multiplicados por doce, te vas a llevar un chasco. La cuenta buena reparte el año: meses fuertes que tiran y meses flojos que hay que trabajar con estancias más largas, tarifas de temporada baja o huéspedes de media estancia.

La estancia media también manda, porque cada entrada y salida cuesta una limpieza y un hueco en el calendario. El INE la sitúa en torno a 5 pernoctaciones por viajero en apartamentos turísticos (5,0 en diciembre, 4,7 en junio), y en nuestras viviendas se mueve en esa misma banda, entre 4,3 y 5,7 noches según el mes. Un piso con estancias de cuatro noches rota más veces —y gasta más en limpieza y gestión— que uno de siete, aunque los dos salgan igual de ocupados en el calendario. Si la ocupación es tu punto débil, tenemos una guía aparte sobre cómo evitar los problemas de ocupación que entra en el detalle.

¿Cuánto se gana? La rentabilidad depende de la ocupación, no del precio por noche

Aquí conviene ir con cuidado, porque no existe una estadística oficial de rentabilidad del alquiler turístico comparable a la del residencial. Lo que sí hay es el dato del alquiler tradicional como punto de partida: la rentabilidad bruta media de comprar una vivienda para alquilarla cerró 2025 en el 6,7% en España, según idealista. En Madrid baja al 4,7% y en Barcelona se queda en el 5,6%. El turístico puede superar ese rendimiento, pero no es automático: depende de que la ocupación acompañe y de que los costes extra no se coman la diferencia.

Esos son los cuatro factores que mueven tu número dentro del rango, y vale la pena mirarlos antes de firmar nada:

  1. La ocupación real de tu plaza, no la media nacional. Un piso bien situado en un destino con temporada larga ocupa muchas más noches que uno en una ciudad de un solo pico al año.
  2. El precio por noche y cómo se ajusta por fecha. Cobrar lo mismo en agosto que en febrero deja dinero sobre la mesa en verano y espanta reservas en invierno. El precio se mueve casi a diario.
  3. Los costes que el alquiler tradicional no tiene: limpieza entre estancias, suministros a tu cargo, reposición, mantenimiento más frecuente y la comisión de las plataformas o de la gestora.
  4. La fiscalidad y la normativa de tu comunidad, que pueden cambiar la cuenta y hasta decidir si puedes operar.

Por eso, antes de prometerte nada, lo que tiene sentido es echar la cuenta con tu piso concreto: su zona, su tamaño y la temporada que tiene. Puedes pedir una valoración de tu vivienda sin compromiso y ver el rango que te sale a ti, no el de un folleto. Si prefieres entender primero lo que cobra una gestora y qué deberías exigirle, lo desglosamos en esta guía sobre cuánto cobra una empresa por gestionar tu alquiler.

¿Qué necesitas antes de publicar el anuncio?

Lo primero no es la foto bonita: es la licencia. En España no hay una norma única, y lo que vale en Andalucía no vale en Asturias ni en la Comunidad Valenciana. Cada comunidad autónoma tiene su propio registro y sus requisitos, y además el marco estatal se ha movido en 2026, cuando el Tribunal Supremo anuló el procedimiento de registro único por invadir competencias autonómicas. Dicho de otra forma: el mapa de qué te aplica a ti sigue cambiando, así que cualquier dato que leas lleva fecha y comunidad, o no te fíes.

Lo práctico es comprobar la normativa de tu comunidad antes de gastar un euro en preparar el piso. Reunimos los requisitos por territorio en nuestra guía de licencia turística por comunidad autónoma, que actualizamos cuando se mueve algo. Y si en tu caso la vía turística está cerrada —por normativa municipal, por la comunidad de vecinos o porque no quieres pedir permiso— existe una alternativa legal que es el alquiler temporal. De hecho, 13 de las viviendas que gestionamos hoy están en alquiler temporal, no turístico, precisamente por eso.

Con la licencia en la mano, lo que queda es vestir el anuncio: fotos reales que se parezcan al piso, una descripción honesta y precios de arranque por fecha. Un anuncio que promete más de lo que hay se paga caro en la primera reseña.

¿Lo gestionas tú o lo delegas?

Esta es la pregunta que de verdad decide tu rentabilidad y tu tranquilidad, porque un piso turístico es un trabajo, no una renta que llega sola. Con una estancia media de unas cinco noches, un piso bien ocupado cambia de huésped seis o siete veces al mes. Cada cambio son mensajes a cualquier hora, una limpieza, una entrega de llaves, una incidencia que puede caer un domingo. Multiplícalo por los meses fuertes y entiendes por qué mucha gente que empezó por su cuenta acaba delegando.

La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo regular se nota en las reseñas, y las reseñas no son un adorno: deciden cuánto apareces y cuánto puedes cobrar. En las viviendas que gestionamos, la nota media de los huéspedes es de 8,76 sobre 10 en Airbnb (sobre 2.315 reseñas) y de 7,81 en Booking (sobre 1.502). Son más de 3.800 opiniones, y cada una empuja —o frena— las reservas siguientes. Conseguir y mantener esa nota es un oficio en sí mismo; si quieres llevarlo tú, te dejamos cinco formas de conseguir buenas reseñas que funcionan.

Delegar tiene un coste —una gestora cobra un porcentaje sobre lo que ingresa la vivienda— y la cuenta solo sale si lo que te quitan de encima vale más que esa comisión. Para un propietario con un piso y poco tiempo, o para quien tiene varios y no le escala la operativa, suele salir. Para quien disfruta gestionando y vive cerca, a lo mejor no. La respuesta vuelve a ser la misma de todo el artículo: depende de tu caso, y lo honesto es hacer el número antes de decidir. Si quieres que lo hagamos contigo, gestionamos viviendas en 17 ciudades y te decimos qué esperar de la tuya sin llamada comercial detrás.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días al año se alquila un piso turístico?

No se alquila todo el año. Según el INE, en 2025 los apartamentos turísticos de España tuvieron ocupadas de media entre el 33,7% de las plazas en diciembre y el 41,2% en junio, con mucha diferencia entre destinos de costa y de interior. La ocupación es estacional, así que la previsión realista reparte el año entre meses fuertes de primavera y verano y meses flojos de invierno, no multiplica agosto por doce.

¿Es más rentable un piso turístico que el alquiler tradicional?

Puede serlo, pero no siempre. El alquiler tradicional rinde de media un 6,7% bruto en España a cierre de 2025 según idealista, con los doce meses cobrados y pocos costes. El turístico puede superar esa cifra si la ocupación acompaña, pero suma gastos de limpieza, suministros y gestión, y depende mucho de la plaza. Sin echar la cuenta con tu piso concreto, cualquier porcentaje es adivinar.

¿Qué licencia necesito para alquilar mi piso como turístico?

Depende de tu comunidad autónoma: en España no hay una norma única y cada territorio tiene su registro y sus requisitos. Además, el marco estatal cambió en 2026 tras anularse el registro único, así que conviene comprobar la normativa vigente de tu comunidad antes de preparar el piso. Si la vía turística está cerrada en tu caso, el alquiler temporal es una alternativa legal según cómo sea tu situación.

¿Cuántas noches se queda de media un huésped?

En apartamentos turísticos en España, la estancia media ronda las 5 noches por viajero según el INE (5,0 en diciembre de 2025 y 4,7 en junio). En nuestra cartera se mueve en esa misma banda, entre 4,3 y 5,7 noches según el mes. Cuanto más cortas son las estancias, más veces rota el piso y más cuestan las limpiezas y la gestión, aunque la ocupación del calendario sea la misma.

¿Me compensa contratar una gestora o lo llevo yo?

Una gestora cobra un porcentaje sobre lo que ingresa la vivienda, y la cuenta sale si lo que te ahorra en tiempo y problemas vale más que esa comisión. Con una media de unas cinco noches por estancia, un piso bien ocupado cambia de huésped seis o siete veces al mes, con mensajes, limpiezas e incidencias a cualquier hora. Para quien tiene poco tiempo o varios inmuebles suele compensar; para quien disfruta gestionando y vive cerca, puede que no.

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